Procesos

Con los planos arquitectónicos en mano, es necesario contar con maquinarias especiales como la retroexcavadora y dumper que permitan zanjar la cimentación para colocar el grosor de hormigón de limpieza necesario, de acuerdo al tipo de inmueble que se construya. Esta técnica mantiene la superficie limpia al momento de colocar el forjado de hierro.

Ya doblado, se procede a colocar las varillas de rea y los estribos, los cuales deben ubicarse de forma perpendicular para evitar que la cimentación se raje. Acto seguido y con separadores de hormigón de 10 cm, se procede a levantar el forjado para que este quede envuelto al tiempo que se hormigonea.

Luego de la cimentación se levanta un muro, cuya función radica en soportar el forjado sanitario del primer nivel del inmueble. Luego se disponen agujeros dentro de los cuales, tubos de PVC harán las veces de mecanismo para airear el área cuando el forjado la revista. Al colocar las varillas de los pilares, se procede a poner las vigas, la cuales – después de tomados los zunchos de varillas sobre las vigas – crearán el perímetro de la construcción.

Al igual que muchos de los proyectos ejecutados por el hombre; la construcción de infraestructura de cualquier envergadura requiere de una serie de procesos, esfuerzo mancomunado y dedicación que al final resultará en el agrado del equipo de trabajo, por cumplir con los parámetros establecidos y la satisfacción del cliente por saber cubiertas todas sus expectativas en cuanto a la ejecución de su proyecto.

Dentro del proceso para llevar a cabo la edificación de una instalación, se encuentra en primer lugar la elaboración de planos arquitectónicos por parte de los profesionales competentes. Instrumento en el cual aparece de forma detallada, la distribución interior, símbolos que corresponden a las funciones de las áreas y números que indican la superficie útil de la estancia y de las distintas plantas. Así como los metros de superficie total construida.

Por debajo de la planta, se instalan los desagües y los tubos a través de los cuales circularán las líneas de teléfono y cables de energía eléctrica. Para finalizar, se colocan varillas llamadas negativos sobre las vigas que casi sobresalen del perímetro para evitar que estas cedan al momento de proporcionarles cargas y los hallazgos que arroparán la superficie.