Desde los albores de la humanidad, el hombre ha luchado por concebir mecanismos que faciliten el desarrollo de su existencia; muestra de ello ha sido la forma en que los individuos adaptan el entorno de acuerdo a sus necesidades. Para su transformación, se han valido de métodos artesanales, sin embargo en la actualidad, un amplio espectro de sofisticados artilugios aunado a un vertiginoso avance tecnológico, producen de forma acelerada materiales para la construcción con propiedades más duraderas que en el pasado.
Sin procesar, la arcilla, el hierro, la arena, el acero y el mármol – que también son usados en su estado natural -, son solo materias primas de las cuales nos provee nuestra madre tierra. Elementos que una vez procesados como en el caso del hierro y sus aleaciones, pasan a formar parte de una larga lista de materiales que son usados durante el proceso de construcción de obras.







